Superliga

«Soy un jugador intenso»

Yo soy, Manuel Agbo
Estudio y deporte, de la mano

Juan Ignacio Fernandez se describió cómo jugador y además, contó de sus objetivos en el Club.

«Deséalo tanto, que la vida no tenga más remedio que dártelo». Así reza una frase de un autor anónimo, y que seguramente pensó más de una vez ese chico de 7 años, cuando junto a sus padres iba caminando los cerca de 300 metros que lo separaban entre su casa y el Club Dallas de San Rafael. Ese sitio donde empezó a agarrar el balón y picar. Aunque con su padrino, Pablo Melo, que dejó un gran recuerdo en el básquet cordobés y de la Provincia, respiró el deporte de la Naranja desde la cuna. Es que Juan Ignacio Fernández, siempre supo que su vida estaría ligada al baloncesto. Por eso, desde aquel entonces, fiel a su estilo, todos sus esfuerzos estuvieron apuntados a mejorar. Rutinas de entrenamientos de doble turno, gimnasio, y algunas ayudas nutricionales, fueron una constante para él. Jugar en Superliga, era su sueño, supo decirle una vez a un viejo compañero de equipo, en su querido San Rafael. Otra idea no se le cruzaba por la cabeza.

Y una vez finalizados sus estudios secundarios, Atenas sería el primer escalón fuera de su ciudad natal para llegar a eso. A partir de ahí, su crecimiento fue notable. Con pasos además por Municipalidad de Capital, General San Martín y Gimnasia, el alero fue demostrando jerarquía y talento. Y hoy cuando su D.N.I. marca que tiene 24 años, es una de las últimas y grandes promesas que empieza a ganar su espacio en el básquet mendocino.

Concluida la práctica del lunes, que marcó la vuelta para el plantel luego de casos positivos de Covid-19, se prestó para este ping-pong de preguntas y respuestas, con el Departamento de Prensa.

Su llegada a la Sexta: «Mi prioridad siempre fue la Superliga. Entrené en los últimos años para eso. En Gimnasia no había nada certero, y en Pacífico considero que cumplí con un ciclo, por eso al llegarme la oferta de Anzorena, no lo dudé. Es uno de los grandes de Mendoza, con ética de trabajo y un proyecto interesante. Nunca pensé realmente llegar a jugar acá».

Dos personalidades: «Es un gran amigo y un referente adentro y afuera de la cancha, Rodrigo Griffa. Estaba con ganas también de compartir equipo con «Colo» (Aguilera), uno de los mejores bases de Mendoza. No lo hablé con nadie más porque fue una decisión muy rápida».

Los pedidos de Ramos: «Sus palabras literales fueron que ‘buscaba gente que sumara dentro de la cancha’. Necesitaba gente que pudiera tomar rebotes, defender y asistir, y no solo meter puntos. Intentaremos brindar todo eso».

Un año parado: «Estaba en estas últimas semanas con una gran ansiedad. Necesitaba un equipo para poder entrenar. Me costó mucho este año. No me siento bien desde lo físico. Fue bastante el tiempo parado».

Su descripción: «Soy un jugador de rol, de equipo, intenso y que vive los partidos como si fueran lo último. Me encanta ganar. Prometo puntos más allá de lo que te dije que me pidió el entrenador».

 

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